domingo, 29 de diciembre de 2013

CORONA DE ESPINAS, de Mª Victoria Peset (Reseña)

"La nobleza, nace del corazón"
En el año 1.350, Edimburgo, comenzó a sufrir la presencia y  las consecuencias  de “la peste”, una gran epidemia que iba desolando familias, pueblos y todo lo que encontraba a su paso, aquella pandemia, no entendía de edades, ni  clases sociales, solo dejaba cadáveres  allá por donde pasaba y para evitar su propagación, los fallecidos eran enterrados en fosas comunes.


Víctimas de este azote, Bob y Elizabeth, quedaron huérfanos, ya solo se tenían el uno al otro y tendrían que salir adelante por si mismos con lo poco que les quedaba,  una casa infectada y un huerto sin cosecha. A pesar de su juventud, los hermanos, se cumplimentaban perfectamente, Elizabeth era más despierta de lo esperado a su edad y Bob, se dejaba guiar por las indicaciones de su hermana, cada uno sabía cuáles eran sus obligaciones a partir de entonces, aunque contaban con la ayuda desinteresada de sus vecinos, que también lloraban la pérdida de su único hijo.


Pasados unos días, las tareas ya eran rutina y los paseos eran de las pocas diversiones que tenían, y fue en una de esas caminatas por la orilla del rio, cuando Elizabeth topo con un bebe, que resultó ser una hermosa niña, sin pensar y sin dudar, ambos decidieron quedarse con la criatura para salvarla de una muerte segura, las temperaturas eran gélidas y el hambre no tardaría demasiado en llegar, no sobreviviría una noche allí abandonada. Sus instintos e intuiciones, fueron las pautas que tenían para sacar adelante a Abby, así decidieron llamarla.

Abby, era  muy observadora, sus sonrisas transmitían felicidad y agradecimiento, desde su llegada, la suerte de los hermanos había cambiado o eso les parecía a ellos,  las cosechas eran más fructíferas, poco a poco iban ampliando su ganado y notaban hechos curiosos que no lograban justificar, pero lo que más expectación les causaba, era una marca que la niña tenía en una mano y que Elizabeth consideraba una seña de identidad, aunque ambos dudaban si se trataba de una maldición o una señal identificativa, esa cuestión les intrigaba tanto, que formaba de sus planes para  saber su significado y la verdad de todo.

En aquellos años, la iglesia subsistía en gran parte por las donaciones de los parroquianos, al avaro Obispo, lo mismo le servía productos de la cosechas o aportaciones económicas, tenía terrenos y propiedades a base de presionar y sonsacar a los feligreses, qué producto de la ignorancia consideraban una obligación atender a la codicia del mitrado. Bob, respondiendo a una llamada de atención que este le hizo a su hermana, se presentó en la casona del prelado, con la intención de hablarle y advertirle que ellos no aportarían nada más a la iglesia, la conversación termina con un fatal accidente que obligara a los hermanos a abandonar el pueblo a toda prisa. Sin dudarlo y salvando sus vidas, abandonan el pueblo a toda prisa, confiando en la fidelidad de su vecino para ocuparse de la venta de todos sus bienes. Partieron lo más rápido y lejos que pudieron, llegando a Bristol en un barco mercante, aquella pequeña ciudad les acogería y allí, comenzarían una nueva vida, atrás quedaban sus miserias y con esperanza afrontaban un futuro lleno de esperanzas y sobre todo, un poco más cerca de la verdadera identidad de aquella niña que un día aceptaron como a una hermana más.

“CORONA DE ESPINAS” una preciosa historia, llena de valores tan importantes como la supervivencia, la humildad y el coraje, algo inimaginable en la actualidad. Con personajes de gran calidad humana y en su justa medida, una narrativa deliciosamente cuidada y ambientada en una época, donde todo era trabajo y voluntad.  Documentada en su precisa medida, sin excesos bélicos o crudos. No será para sus lectores un relato más, a todos nos mantendrá enganchados hasta el final de sus páginas.  

En su segunda publicación, Mª Victoria Peset, sigue cosechando adictos a su exquisita literatura, cautivándonos con su estilo sublime y elegante, que despertará los sentimientos del lector y arrancará más de un suspiro. ¡¡Conmovedora narración, Victoria!!
¡¡ Ahora y siempre un placer leerte!!
p.d. Por favor,  no cambies nunca.